lunes, 25 de abril de 2011

Capitulo X: Kuningas




Caminábamos como si nada. Nadie nos veía, pero era muy extraño. Me sentía raro. Era como si nadie se enterara de nada, como en las películas en las que apareces solo, como un fantasma. Ves todo, pero nadie se entera de nada. Sentía como si en cualquier momento nos descubrieran y nos apresaran. Estábamos llegando a la tubería, que igualmente estaba custodiada por Jotuns.
No vi a Haukka ni a Satirycon, ya que eran invisibles. Caminaba tranquilo. Sentía algo raro en mi brazo. Pare. Me había chocado con un Jotun. El me miro, como si viera un objeto, no una persona. Me agache suavemente, para que no me escuchara. Estiro la mano justo arriba de mí. Cerró la mano en gesto de agarrar algo. Al ver que no había nada, siguió caminando.
-¡Que suerte tenia!- Pensé.
Seguí caminando, esta vez con más cuidado. Llegue a la entrada de la tubería. Era un caño de cómo dos metros de altura y dos metros de ancho. El piso tenia agua encharcada en el fondo. En las paredes había algo color verde, pegajoso a tacto, supuse que era moho. Escuche un sonido a lo lejos. Sonaba como una canilla abierta que goteaba de a poco. El sonido se acercaba. Lentamente, pero lo hacía. Me di cuenta de que no venía de adentro del castillo, sino que venía de la entrada. Me di vuelta lentamente para no hacer ruido. Me prepare para defenderme. Debía prepararme para atacar. El ruido de agua venia de las pisadas, las pisadas de alguien…
Seguía quieto, esperando. El sonido llegaba a donde estaba yo. Me prepare para atacar. No veía a Nadia ni a nada. Sorpresivamente, alguien apareció de la nada. Era Satirycon. Me enoje con él y con Haukka. Era la segunda vez que me hicieron lo mismo. Tal vez yo sea asustadizo, pero ellos no se preocupaban por ello.
Aparecí. El me miro y vino hacia mí.
-Shh.-Me cayó- No digas nada. Vamos a esperar a Haukka.
Esperamos horas y horas, es cierto que cuando este sentado en la oscuridad sin hablar el tiempo pasa más lento; pero esto fue insoportable. Estaba preocupado por Haukka, aunque sabía que podía defenderse solo.
-Vamos.- dijo Satirycon con un tono triste.- No podemos seguir esperando más. Haukka va a estar bien- Me hizo una seña para que lo siguiera.
Seguimos hacia el final de la cañería. Tardamos como media hora. Llegamos a una especie de rejilla, que llevaba a una habitación grande.
Tratamos de abrirla, pero no pudimos. Satirycon pidió que me alejara. Un haz de luz salió de sus manos y la rejilla se levantó volando. Parecía que el metal se derretía de a poco.
Satirycon bajo la rejilla. Me hizo una seña de que me agachara. Él se hizo invisible, yo lo seguí. Me agarro del brazo, y bajamos juntos. La habitación era inmensa, parecía tan grande como el patio de mi colegio. En el fondo había un escritorio enorme, totalmente vacío. Una silla de metal con adornos en cuero estaba al lado del escritorio. En el centro había un símbolo enorme, al que no le preste mucha atención. Solo estaba el escritorio y la silla. No entendí que era esta habitación hasta que el Kuningas entro.
-Satirycon, ya puedes aparecer. Creo que traes compañía…- Dijo el Kuningas. Me sorprendí al saber los inmensos poderes que la tenia.


-¿Qué? ¿Dónde estoy…?-Dijo Haukka con un tono perdido. Estaba tirado en un lugar oscuro, no sabía bien que era.
-Cállate.- Dijo un hombre un tanto extraño.
Cuando le presto más atención cayó en la cuenta de que era un Jotun.
-¿Dónde estoy?-
-Estas en el sótano del castillo. Te atrapamos tratando de colarte aquí. Estarás aquí un rato hasta que te identifiquemos. Puedes hacerla fácil o difícil. Primero, dinos tu nombre- El Jotun lo dijo con un tono amenazante.
-Soy… soy Kkahau, vengo de unas tierras lejanas, solo vine para conocer el lugar y al no dejarme entrar quise escabullirme para venir a aquí.- Haukka uso un tono de inocente, mientras usaba un nombre falso.
-Bueno… si es así, entonces… de todos modos debes esperar aquí. No podemos arriesgarnos.- Dijo el Jotun.
-Si, por favor espéranos aquí y volveremos en un rato. Debemos avisarle al Kuningas- Dijo otro Jotun mientras se iban.
Haukka miro a su alrededor. Era un lugar muy grande, donde había calabozos. Tuvo suerte de que no lo enjaularan a él también. Un calabozo fue el que le llamo más la atención. En su interior se encontraba un árbol, enorme, como de cuatro metros de alto. Una lagartija, o al menos eso parecía, rasgaba la corteza.
-Veo que tienes ojo para las criaturas extrañas- dijo una mujer a la que no pudo reconocer Haukka. Cuando miro con más atención se dio cuenta de que estaba en la celda de al lado.- Eso es un Niohogrr, un dragón pequeño.-
-¿En serio? Parece una lagartija… ¿De dónde salió?- Miro al extraño hombre.
-Es el dragón de una profecía. Los Zvirs lo crearon cuando estaban desapareciendo. Decidieron crear un dragón, para asesinar cualquier persona que aparezca. No sé qué es lo que ocurrió, pero parece que el hechizo salió mal.- Dijo la mujer.
-La profecía – Continuo- Nadie la sabe, o al menos yo no sé…
-¿Cómo te llamas?-La cortó Haukka.
-Mi nombre es Fanixyan, pero no te preocupes por él. Puedes llamarme Fanix si quieres.-
-¿Cómo llegaste aquí?-
-Bueno, es una larga historia, básicamente el Kuningas me trajo aquí porque así lo quiso…- Fanixyan miro a Haukka con cara de tristeza.- Sé que no te sacaran de aquí Haukka…
-Espera… como sabes mi nombre…- Dijo Haukka mientras se alejaba de ella.
-Sé que tú eres el hijo desterrado de Kuningas, se todo sobre ti…- Parecía que sus ojos iban a estallar.
-No, debes estar confundiéndome con otra persona.- Dijo mientras se alejaba. Estaba confundido, asustado y enojado. Haukka estaba realmente perdido. No podía comprender que fue lo que lo que ocurrió, pero una imagen llego a su mente. Era como un recuerdo espontaneo, una imagen que apareció en su mente repentinamente.


Un niño estaba acostado en una cama. Tenía los ojos azules y el pelo negro. Parecía de cinco o seis años. Era una habitación no muy grande, había una cama en el centro, donde dormía el niño. Haukka se sentía como si estuviera en otros ojos, se sentía como en otra persona. Estaba tan concentrado que no vio a la mujer que había entrado. Era hermosa, pero parecía furiosa. Venia arropada con ropas viejas y sucias. Había un tajo en su espalda que llegaba desde la cintura hasta el cuello. La señora levanto al niño y la cargo al hombro como una bolsa. El niño parecía muerto, o al menos estaba inconsciente.
La extraña mujer camino un buen rato por el bosque hasta que llego a un claro. Haukka lo reconoció de inmediato, ese era el lugar donde se habían quedado a empezar a entrenar, cuando Korup los había atacado por primera vez.
El niño hizo un movimiento, fue como un manotazo como para alejar a una mosca. La mujer se asustó, pero se calmó al ver que un hombre llegaba. Era un señor raro, que no llego a reconocer. La mujer dijo algo incomprensible, pero al parecer el hombre la comprendió.
Este se concentró, con si fuera a lanzar un hechizo. Y así fue, haces de luz salieron de sus dedos y apuntaron hacia el niño. Haukka no podía ver eso, debía impedirlo. Se lanzó hacia el chico para impedir que los haces de luz lo toquen. Cerró los ojos.
No sintió nada.
Cuando abrió los ojos se dio cuenta de que era invisible. No había evitado nada. El niño estaba atrás de él, muerto o noqueado. Quiso abrazarlo para protegerlo. Acerco sus brazos para abrazarlo pero fue en vano. Cuando fue a tocarlo se dio cuenta de que volvió al mundo real.
No había caído en la cuenta. ¡Ese niño era Haukka!


-Esa es mi historia- Dijo Eino orgulloso.
-Perfecto Eino. Disculpa que no te hayan dejado entrar al castillo antes.- El Kuningas hizo una reverencia y miro a Satirycon.-Bueno, ya que no saben porque el traje aquí les explicare lo que traigo entre manos. Como ya saben, me he estado comportando extraño últimamente. Bueno. Lo que ocurrió es lo siguiente: hace un tiempo estuve luchando contra Kurop. Me he debilitado tanto que debo absorber otro talismán o moriré muy pronto. Hay un volcán, cerca de aquí. Ahí es donde hizo el hechizo. Todas las piedras de ese volcán son talismanes. Las piedras se han utilizado tanto que deben quedar unas ocho piedras. Pero para que no las atrapara cualquier persona las lleve al centro de la cueva. Cada vez que una de esas piedras en absorbida, se abre el camino para absorber otra.
-Bien, lo haremos.- Dijo Satirycon honorablemente.
- No se olviden de que si sostienen la piedra con las manos, la absorben. Y si se absorben más de cinco piedras, bueno… mueres…
-No se preocupe, nos cuidaremos de eso.- Le respondió Satirycon.
- Bueno, eso dejémoslo para mañana. Hay que festejar que se salvaron. Vamos a hacer el banquete.- Señalo el Kuningas hacia la puerta de su habitación.

viernes, 22 de abril de 2011

Capitulo IX : T`aguhi








Era como si fuera piedra, como si estuviera en coma; era una sensación tan horrible que me puse mal. Me concentre en escuchar todo, pero no podía. De repente, sentí como si algo me tocara y sentí algo mojado. Era raro, pero algo me decía que eso no era agua. La gota recorrió mi brazo. Claro, era un corte.
Cuando me di cuenta perdía sangre a montones. Perdía el sentido común. Lo último que podía hacer era tratar de no desmallarme. Debía parar la sangre. Decidí tratar de romper el hechizo de Korup y escaparme o tratar de hacer algo. Empecé a delirar por la falta de sangre, pero luego me calme. Trate de mover la sangre, pero no logre nada. Seguía igual que antes. Sorpresivamente, el hechizo desapareció de la nada. Mire hacia todos lados, tenía la mente borros. Mi brazo izquierdo tenía un corte de como quince centímetros y había perdido muchísima sangre. Vi a Korup parado en un árbol, quieto.
Escuche algo, me di vuelta y vi que Haukka era quien me hablaba, pero no entendí lo que dijo. Empecé a marearme, supuse que era por la falta de sangre. Lo último que se me ocurrió fue que debía usar el poder contra Korup.
Trate de concentrarme para atacarlo, pero recordé lo que Haukka me había dicho: cada vez que usaba un hechizo la sangre se convertía en energía; o sea que si utilizaba un hechizo, perdía sangre. No quería saber que podía pasar después de utilizar un hechizo, porque tenía un herida en el brazo que aun seguía perdiendo sangre. Decidí atacar. No me importo lo que iba a ocurrir. Concentre mi energía en mi brazo derecho. Sentí la sangre otra vez. Cuando llego a mi mano, abrí los ojos. Korup seguía quieto, pero parecía que iba a empezar a moverse. Apunte. Libere mi energía...
Inmediatamente surgió de me mano derecha un haz de luz, tan potente que me segó por unos momentos.
Cuando recupere la visión, borrosa, vi a Korup en el suelo, parecía inconsciente. Volví la cabeza y reconocí a Satirycon y a Haukka que venían hacia mí. No recuerdo nada más de ese momento.


¿Dónde estoy?- dije dormido - ¿¡Que pasó!?
Estamos en T`aguhi - Dijo Hau - Te desmallaste por la pérdida de sangre...
Korup!! , ¿¿¡¡Que paso con Él!!?? - dije alterado
Desgraciadamente escapo con la poca energía que le quedaba, pero tu golpe casi lo mata.
¡Bien hecho! - Dijo Satirycon - Has logrado dominar la magia, ¡felicitaciones!
Que es T`aguhi? - Dije más despreocupado
Es una aldea cerca de Mir, está subiendo la montaña. Fue el lugar más cercano al que podíamos recurrir para que curen tus heridas - Dijo Hau - Aquí finalizaremos tu entrenamiento, si es que todavía quieres hacerlo, después de lo que ha pasado...
Mire a mi alrededor. Había una espléndida vista de todo Mir. Era como estar en la sima del mundo. Unas pocas casas y carpas se veían a mí alrededor y parecían abandonadas, pero luego vi salir gente de allí.
-No, terminare mi entrenamiento.- Dije decidido.
-Está bien, pero debes saber que perdiste tanta energía que debes descansar muchas horas, tal vez días- Haukka se sacó la capucha y me miro a los ojos- No vuelvas a hacer eso, casi mueres.
-Bueno- Dijo Satirycon- Nos estamos lleno de nuestro objetivo. Debemos entrar al castillo y ver al Kuningas.- Satirycon miró a Haukka.
-Es cierto, pero Eino debe curarse antes. Yo puedo acelerar un poco su recuperación de sangre. Es más, tal vez pueda hacer algo más…-Saco algo de la mochila. No sabía que era, pero parecía una piedra morada con un brillo en su interior. Tenía como brazos saliendo de su interior. - No te asustes Eino - Me dijo Haukka- Esto te curara por completo.-Miró a Satirycon y este asintió. Me acercó la piedra, que agarraba con un paño. Cuando la agarre sentí que era fría al tacto. Comenzó a calentarse. Llego a quemarme, era como meter la mano en un chorro de agua caliente. Intente soltarla, pero estaba pegada a mí. Me asusté mucho, tanto que empecé a agitar la mano como loco. La piedra empezó a brillar mucho y parecía que se unía a mí.
Recién caía. Era uno de los talismanes que creo el Kuningas. Maldición, no quería vivir por siempre. Por otra parte, una parte de mi gritaba salvajemente que me uniera a la piedra. Era como un grito de auxilio. Quería expulsarla y quedármela a la vez. La piedra se unió a mí.
Todas mis venas brillaron, y parecía que fueran a explotar. Me sentí como nuevo. Tenía tanta energía que era capaz de subir y bajar la montaña muchísimas veces.
-Creo que ya te diste cuenta de que fue lo que absorbiste ¿No es así Eino? – Me pregunto Haukka sonriendo.- Es uno de los talismanes que el Kuningas forjo con sus propias manos. —
-Eino, debes saber que este talismán es una gran responsabilidad ligada a todos esos poderes. Lo que logra el talismán el impedir que pierdas sangre al utilizar hechizos. El talismán unió a tu corazón. Debes saber que si utilizas demasiado poder puedes destruir el talismán, cosa que aún no ha pasado, pero que no probaría.- Me hizo una sonrisa Satirycon mientras hablaba.
-Pero ¿Cómo es que saben todo eso?- Pregunte extrañado.
-Sí, nosotros también absorbimos talismanes. Yo fui hijo de un Zvir malvado, y un trol, pero me uní a la rebelión con el Kuningas. Desconozco la historia de Haukka, pero sé que absorbió un talismán por su forma de luchar. Él fue quien paralizo a Kurop.-
-Bueno, basta de charlas, -Dijo Haukka como evadiendo el tema- debemos entrar en el castillo. Propongo que nos hagamos invisibles. Podrás lograrlo sin tener que practicar. Debes liberar energía a través de todos los nervios. Vamos, inténtalo.- Intente hacerlo. Concentre toda la energía en todos mis nervios. Era mucho más sencillo ahora. Podía mover la sangre tan fácilmente como la mano. Cuando me di cuenta era invisible.- Bien hecho Eino. Aprendes rápido.- Volví a aparecer.
-Perfecto. Solo debemos ir y entrar por la tubería interna. No nos van a poder atrapar siendo invisibles.- Dijo Satirycon
-¿Qué esperan?- Dije y Salí corriendo hacia Mir cuesta abajo.
Cuando llegamos a Mir no había cambiado nada, pero encontramos una especie de soldados. Parecían los del ejército de mi mundo, pero eran distintos. No llevaban armas, sino que llevaban una especie de palos con punta, como lanzas. Espere a Satirycon y a Haukka. Cuando llegaron nos dirigimos hacia un callejón cercano al castillo, el mismo donde nos encontramos con Haukka.
-Bien, ¿cuál es el plan?- Dije decidido mientras nos acomodábamos.
-Es muy sencillo. Tenemos que llegar a la tubería siendo invisibles. Luego seguimos el camino y llegamos hasta la habitación del Kuningas. Tengan en cuenta que el castillo es custodiado por cientos de guardias, y no nos tienen que descubrir. ¿Entendieras?- Nos miró a mí y a Satirycon
Ambos asentimos y partimos hacia el castillo. Estaba nervioso y muy concentrado. Solo miraba adelante y pensaba que era lo que podía pasar. Estábamos llegando al castillo. Solo recuerdo que iba concentrado, tan concentrado que no sentí la mano que me agarro por la cintura y por la boca, impidiendo que hablara.
-No digas nada- Me dijo una voz que no pude reconocer.
Sentí que la mano se aflojaba y me soltaron.
-Listo- Continuo la voz misteriosa. Me di vuelta y vi que era Haukka.- La próxima vez intenta que no te vean los guardias. Casi nos atrapan, tonto-
-Tú también pudiste avisarme antes y no matarme del susto- Dije un poco enojado y tranquilo a la vez.
- Bueno, basta de charlas, seamos invisibles- Dijo Satirycon cortante.
Nos hicimos invisibles en un santiamén. Nos apuramos para llegar a la tubería. Pasamos a través de un ejército de aproximadamente cien hombres.

domingo, 17 de abril de 2011

Capitulo VIII : El regreso de Korup




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Me emocionó ver a Haukka, y más en la situación por la que estaba pasando.
Hizo cara como de no conocernos, miro atrás, se puso en cuclillas y disimuladamente, sin que nadie lo viera nos alcanzó unas llaves, arrastrando. Le sonreí, me guiño en ojo.
¡Estaba de nuestro lado! - exclame aliviado para mí mismo
Abrí el candado y, me libere sigilosamente. Se la alcancé a Satirycon, le costó más que a mí pero nos liberamos finalmente.
Me puse de pie para salir...
¡Siéntate! - susurró Hau
Espera a que les avise - nos tranquilizó - si descubren que los estoy ayudando a salir nos mataran a los tres y, eso no es conveniente.
Pero.....
Calla, tiene razón, espera. - me dijo Satirycon en un tono un tanto molesto
Esta bien...- dije renegado
Esperamos unas dos horas sentados disimulando estar atados y, con Hau deambulando por los pasillos.
Hasta que nos dio la orden para seguirlo y salir que allí.
Nos dirigimos a un pasillo oscuro, no veíamos nada, hasta que vimos dos manos brillantes, eran las de Haukka...
Con la guía lumínica de Hau se nos hizo más fácil el trayecto
Llegamos hasta una puerta metálica , estaba soldada ... imposible de abrir ...
Déjenmelo a mí - dijo Satirycon sacando su hacha, que estaba colgada es su espalda...
¡Espera! - grito Hau - es en vano que lo intentes...
Y usando su poderosa magia Hau apoyó sus manos brillantes sobre la puerta y segundos después el destrozo como si fuera de papel.
Quede estupefacto, Satirycon no tanto. Parecía ya haber visto ese tipo de magia.
Salimos en un sendero, se veía muy poco, estaba lleno de arbustos y árboles.
Lo seguimos hasta una bifurcación, nos dirigimos hacia la derecha, parecía más fácil para caminar.
Salimos a un claro donde había una especie de toldo, había tres camas, comida y muchas armas.
Aquí te entrenare Eino - dijo Hau - aprenderás a luchar y utilizar el misterioso arte de los hechizos.
-Bueno.- Dijo Haukka -Comencemos-
-¿Qué vamos a hacer?- Pregunte entusiasmado-
-Bueno, te vas a dar cuenta. - Lo mire extrañado – Primero, te explicare cómo funciona la magia. Me entere de que Satirycon te explico algo ¿No es asi? – Satirycon le respondio con un asentimiento.
-Excelente, - Continuo Hau – entonces te explicare la otra parte- me sonrió mientras hablaba – Para activar esa energía mágica se debe canalizar la mayor cantidad de energía mágica en un nervio, el cual libera la energía y la dirige hacia un objetivo . La energía mágica aumenta dependiendo la cantidad de sangre que canalices en la arteria mas cercana al nervio. Una manera de liberar la energía mágica a un oponente es utilizar esta para presionar todos sus nervios menos uno, este nervio libre libera la energía y así se puede redirigir la energía según deseas.
Una cosa de gran importancia es que al utilizar la magia pierdes la Sangre canalizada; así que debes limitarte a usar solo la magia necesitada.
En un combate es crucial controlar la cantidad de sangre utilizada, porque puedes morir al usar demasiada energía. . Esa cualidad de convertir la sangre en energía a través del sistema nervioso es una cualidad única de los Zvirs.-
-Espera- Fruncí el ceño extrañado- ¿Acaso soy un Zvir?
-Así parece. Fuiste la única persona que logro romper un hechizo de Korup. Al llevar la sangre a tu cuello , este libero energía suficiente para romper el hechizo. Al quedarte sin energía, Korup te llevo directamente hacia la mazmorra, donde te encontraste a Satirycon..
-Empecemos- Prosiguió Haukka- Debo enseñarte a utilizar la magia antes de que entremos en el castillo. Te enseñare un método para aprender a controlar la energía gradualmente. Pero como ya vi como rompiste el hechizo, creo que llevara poco tiempo.
Primero, te presionare todos tus nervios, por medio de la magia, excepto dos. Lo que debes hacer es lograr canalizar tu sangre en uno de los dos nervios y transformarla en energía.
-Bien, comencemos- Dije y me calle.
No había una voz en todo el bosque, eso ayudo a concentrarme. Satyricon estaba parado en una alta y gruesa rama de un árbol; justo arriba de Haukka.
Me sonrió y me hizo una seña de que no me distraiga. Mire a Haukka, tenia los ojos cerrados, estaba muy concentrado.
Haukka levanto la mano y la apunto hacia mi. Parecía que sostenía una pequeña pelota. De repente, una cantidad increíble de haces de luz salieron desde su mano y llegaron a mi cuerpo. Sentí una enorme presión en todo el cuerpo. Intente concentrarme cerrando los ojos. No ayudo mucho. Mi corazón parecía que iba a explotar, mas aun cuando trate de canalizar mi energía. Sentí mi sangre fluir, así como un chorro de agua. Iba a llegar a liberar la energía. Mi mano derecha estaba preparada. Sentí la sangre por la muñeca. Mi corazón se aceleraba aun mas. De pronto, fue como si estuviera hecho piedra. No podía hacer fluir la sangre. Fue como Cuando corría, que Korup…
-¡Otra vez Korup! ¡ Maldición! - Pensé indignado y furioso a la vez
Esta vez el hechizo había sido aun mas fuerte. No podía siquiera abrir los ojos.

viernes, 15 de abril de 2011

Capitulo VII: Mazmorras

Estaba asustado, muy asustado. No sabia que creer de Haukka. No entendía nada de lo que había pasado desde que Satyricon…
-¿Y Satyricon? ¿Donde estaba Satyricon? Recuerdo que lo vi cuando encontré a Haukka y luego, bueno, no recuerdo que paso después.
Mis pensamientos se revolvían como la ropa de una lavadora, no sabia que pensar de Satyricon, ni de Haukka, ni de nada. Estaba perdido.
Corría sin pensar en nada, como si el mundo fuera a acabar. Sabía que me seguían, pero no sabia que. Mire hacia atrás. No había nadie, pero no iba a frenar.
Escuche algo. Venia de arriba. Mire allí, no había nada. Seguro Haukka me estaba siguiendo.
Empecé a sentirme raro, como si derepente me quedara sin energía. No podía moverme, estaba paralizado, hecho piedra. Trate de mover la cabeza, esta cedió tras un máximo esfuerzo. Me mire las manos, no había nada. Era, era como si fuese invisible. Trate de moverme, sin resultado aparente. La vista se me nublaba, veía todo borroso. Me desmaye. No recuerdo nada desde ese momento.


Cuando recupere el conocimiento, mire hacia todos los lados. Estaba encerrado. Era como una especie de mazmorra, solo que tenia una gran puerta metálica al costado, que parecía cerrada por fuera. Mire a mí alrededor. Vi a alguien. No logre verle la cara, pero se veía asustado.
-¿Quién eres tu?- Pregunte tímidamente.
-¿Quién me habla?- Reconocí la voz inmediatamente.
-¡Satyricon! ¿Qué te paso?- No pude ocultar una sonrisa.
-¡Eino! A ti también te capturaron- Dijo como si perdiera la esperanza.
Pude verlo a los ojos. Su rostro estaba cortado, como si hubiera entablado una pelea perdida. Quise decirle algo, pero me asusto el hecho de que estuviera tan lastimado.
La mazmorra era grande, pero estaba sucia. No había carceleros. Satyricon estaba con las manos encadenadas a la pared, igual que yo.
-¿Cómo llegaste aquí?- Pregunte a Satyricon.
-No recuerdas nada, ¿No es así?- Por supuesto que no recordaba nada, ¿de que rayos hablaba?- Claro, cuando Korup te hechizo, ni siquiera pensaste en mi- ¿Korup? ¿De que hablaba? ¿Que habia pasado?-
-¿Korup? ¿Quien es?-
- Bueno, no se mucho sobre el, pero queria atraparte, por alguna razon. El te ataco desprevenido, tu y Haukka perdieron la conciencia. Gracias al amuleto rompe hechizos que me dio el Kuningas, no hubo efecto en mi. Te defendí todo lo que pude, asi me gane esta cicatriz.- Se señalo la cicatriz de la cara.- Korup me lanzo un espadazo que no logre esquivar. Cuando Haukka recupero la conciencia, Korup me desmayo y me rapto. El hechizo hizo que se olvidaran de mi.- Sonaba algo trizte.
-¿Hechizos? Este mundo cada vez es mas raro. Pero...¿como se utilizan los hechizos?- Esperaba que la respuesta nos ayudara a salir.
-Bueno... no esperaba que me preguntaras eso aun, pero debo contarte una historia sobre los hechizos. Bueno, la historia empieza asi: Hace aproximadamente mil quinientos años viviamos todos pacificamente en este pueblo pequeño.-¿Viviamos todos? ¿Por que hablaba como si el hubiera estado en esa epoca?- Un dia – Prosiguio Satyricon – un extraño hombre llego a Mir, si, así se llama nuestra actual utopia. Bueno, ese extraño hombre llego desde una lejana tierra con sus súbditos. Se hacían llamar Zvirs. Los Zvirs practicaban unos extraños rituales, que llamaron brujería. Un día, ellos descubrieron una manera de llegar a tu mundo, el mundo en el que vives, o mejor dicho, vivías. Ellos utilizaban un portal que encontraron accidentalmente. Entraban y promovían su magia en las distintas culturas. Muchos de ellos fueron quemados por brujos en las épocas coloniales. Actualmente no hay ningún brujo allí. Bueno, ese portal fue cerrado por el Kuningas hace cuatrocientos años.-
-Espera, ¿Dónde están esos portales?- Pregunte con curiosidad.
-Bueno, hay muchos en la zona; por suerte el Kuningas pudo cerrarlos todos- Esa respuesta me dejo con muchas dudas.- El Kuningas logro forjar unos amuletos, que permiten atravesar el portal. Estos amuletos se unen con tu cuerpo al tacto y dejan una marca en la mano. El amuleto genera, como efecto secundario, bueno… la vida eterna. Estos amuletos también generaban poderes mayores y solo lo puede fusionarse con Zvirs
Los poderes de este amuleto se transmiten de padres a hijos, y solo lo contiene la familia del Kuningas.-
- Pero espera, yo pude entrar contigo ¿No es así?-
- Si, tienes razón. Cuando el Kuningas me pidió personalmente que te trajera no estaba seguro de que podría ocurrir.- Me asuste mucho.- Bueno, los hechizos funcionan de una extraña manera: el cuerpo tiene una energía mágica, la cual sirve para crear células. Esta energía puede utilizarse de distintas maneras: desde regenerar la piel y los órganos, hasta liberar energía. Uno debe aprender a utilizar esa energía para lograr lo deseado.- Solo los que tienen sangre Zvir pueden controlar esa energía a su parecer.-
-¿Pero el Kuningas logro hacer un hechizo? ¿Acaso el es un Zvir también?-
-Si, el fue un Zvir. Se revelo contra sus líderes porque maltrataban gente. El logro revelarse con sus líderes utilizando los amuletos. Así creo una Utopia libre de problemas. Desde hace poco, el Kuningas se comporto muy extraño y nadie entiende bien que le pasa. Bueno, - Dijo con un tono cortante – Voy a tratar de que logres hacer un hechizo para que salgas de aquí.
Estaba tranquilo. Ya sabía todo lo que debía saber. Escuche algo. Mire a Satyricon. Miraba hacia abajo, como si estuviera triste y me hizo una seña extraña que no comprendí. Algo como una bisagra abriéndose sonó en la puerta. Era Haukka.

miércoles, 13 de abril de 2011

Capitulo VI : El Gran mago Haukka



Haukka estaba vestido con una capa negra. No podia ver su cara; pero aun así se lo veia contento.
-¿Y como vamos a entrar?,
El castillo esta lleno de guardias y hay una muralla muy alta...- dije, medio nervioso de cual podia ser la repuesta.

-Mira- dijo mientras sacaba un mapa. -Este es un mapa de todo el castillo.-Aqui- Hau señalaba algo con forma de tunel. -Este pasadizo llega hasta la habitacion del rey. Solo debemos entrar por aqui. Aqui hay una pared falsa. Luego pasamos por el tunel y llegamos a la habitacion.
-Pero... ¿para que quieres entrar en el castillo?
le pregunte a Hau
-Con el tiempo eso te sera revelado.- Ese tono misterioso me asusto levemente.
-Antes, debemos comprar armas-
-¿Dijiste armas?¿Para que?-Me asuste un poco mas.
- Nos descubren y... Debemos tener algo para defendernos-

Al rato llegamos al mercado de armas. Tanta gente armada asustaba. Era como una feria artesanal, donde vendian armas. Todo era tan raro y...
-¿Que rayos te pasa chico?- Accidentalmente choque contra un tipo alto. Cuando me di velta vi que un sable venia hacia mi a toda velocidad. Cerre los ojos. Era el final

-¿Que?¿Que paso?- Cuando mire un hombre estaba tirado en el suelo. Lo reconoci de inmediato. Era quien trato de matarme.
Mire al frente. Haukka estaba ahi. Su capucha estaba rasgada, como si un sable la hubiera cortado
-¡Tu!- Dijo un hombre señalando a Haukka - Otra vez tu . Crei que tu padre te habia desterrado. Ven aqui bandido.- Este hombre llamo mas gente y se abalanzaron sobre Hau. ¿Que rayos pasa? - Pense asustado -
De repente, la mano de Hau comenzo a brillar y todos se desmallaron exepto yo y Hau.
-¡¿Que?! ¡¿Quien eres?! ¡¿Que rayos hiciste?!
Note que Satyricon ya no estaba....

domingo, 10 de abril de 2011

Creacion












Así el hombre miro por primera vez


con esos ojos color arena,
el piensa en todo y nada a la vez
sin haber una pizca de pena.

El sol reflejo asi a los bosques
creando animales y pestes
Y asi fue el primer rayo de luz
mostrando su postura irreverente

La manzana de Eden fue mordida,
el pecado entro en la tierra,
la paz de Dios fue corrompida,
como el dormir de una gran hiena

O tal vez el despertar de un sueño eterno
o una ilusión de Dios podría ser,
pero la historia de la vida fue esto,
dentro del corazón hay que creer  







Nik Abbate

viernes, 8 de abril de 2011

Capitulo V : Haukka

URL Imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglQl0RVtVuQqjJb7MG1TJk5BwxrVy02AP1ULE_TpwWeml8p6Avh-o7joyemGpVIIRve-CTvidoS-QtP9WCZtgEqmDdLiDRY6EHSxQAuYJqJUBT13KNbGrLVQ3ZNVwWkan8oODXMqVV8-6r/s1600/amazona.jpg

Cuando despertamos, Satyricon me comento sobre una leyenda de la que se hablaba ahí generalmente .
Se trataba del Kuningas y de su esposa que fue asesinada por su amante (del Kuningas) . El se enamoro de la joven muchacha en una investigación en el bosque , cuando era noidan oppipoika ( aprendiz de hechicero )
En esas épocas apenas era novia de quien seria su  futura esposa, aunque él estaba enamorado  no pudo resistirse a los encantos de aquella maravillosa mujer que lo cautivo tan solo con una mirada...
Después de estar mucho tiempo con ella en el campamento de investigación . Solo después de ese tiempo se percato de que no se trataba de una hermosa mujer , sino de una hermosa huldra.... 
En el momento que se fue del campamento y se despidió de la muchacha.. ese fue el ultimo instante en que la vio, hasta esa trágica noche en que interrumpió en su dormitorio , donde el estaba durmiendo con su esposa, entro con una daga y degolló ,segundos despues intento hacerse de la vida de su infiel esposo pero antes de hacerlo ,el desenvaino su espada y le corto el pie, ella salio corriendo precipitadamente  por la ventana. Nunca mas se la volvió a ves ni a saber de ella...
Se dice que si le eres infiel a la mujer que amas , la malvada huldra ira a buscarte y te degollara tal como lo hizo con la mujer del Kuningas....
-¿Que son las huldras? - le pregunte un poco asustado..
- Son muy engañosas . Tienen forma similar a la de una mujer de extraordinaria belleza con una cola de vaca y una espalda con aspecto de un tronco putrefacto. -
Cuando una huldra se topaba con un hombre, lo seducía y , frecuentemente, tenia relaciones sexuales con él.
Si la huldra se casaba con un humano , perdía su cola , su aspecto de tronco putrefacto y vivía de forma normal , a menos que fuera maltratada , pues su venganza seria terrible . - dijo tratando de asustarme...


Luego de esa historia nos vestimos y nos dispusimos a elaborar un plan para poder entrar a la fortaleza con o sin el permiso del Supremo ...
Surgieron varias ideas pero ninguna parecía tener coherencia.....
Salimos a caminar por la plaza para relajarnos y pensar .....
- ¿Quieres entrar a la fortaleza? - Se escucho .....
- ¡ Viene de ese callejón !  - dije apuntando hacia mi derecha.
- ¡ Vamos ! - grité 
Seguimos esa sepulcral voz hasta que no hubo mas salida.
-....Lo perdimos - resopló Satyricon
Yo se como entrar - insistía esa terrible voz
Donde estas ?! - exclame 
Detrás  del oscuro umbral de una puerta ,salio un joven y corpulento guerrero , vestido con armaduras doradas...
Yo también quiero entrar pero necesito ayuda de ustedes ...
Primero dinos quien eres -
Me llamo Haukka - .
Algún apodo ?-
Pueden decirme Hau  - Sonrió -Siganme , los llevare a mi hogar.
Accedimos y nos dirigimos hacia su morada

jueves, 7 de abril de 2011

Capitulo IV : La Fortaleza Impenetrable


Mir.... Que seria eso? No me podía imaginar que nos encontraríamos cuando salgamos al exterior...
Subimos las escaleras, salimos en un especie de callejón , oscuro y sucio , no muy agradable.
Nos alejamos de ahí para encontrarnos con una enorme plaza ,donde se veían comerciantes de , alimentos , ropa, armas , antiguas a mi parecer.
Quieres un manzana? - me dijo un anciano barbudo que parecía tener mas de 100 años .
No le hables ! -  dijo el troll alejándolo con el brazo
Son gente mala , estafadores  , tal vez este envenenada aquella manzana - me dijo un tanto preocupado
Mantente junto a mi hasta que lleguemos - me tranquilizó
Compramos algunas cosas y seguimos caminando . Me mantuve callado hasta momentos antes de ver esa gran fortaleza frente a nosotros  , no podía evitar preguntarle..
Que es eso tan grande? - le dije un poco asustado y entusiasmado al la vez
Es a donde vamos -pronuncio orgullosamente
Nos dirigimos  a una enorme puerta vigilada por enormes caballeros armados..
Que son esos? - dije con mucha curiosidad
Se llaman Jotuns , son los guardianes de la fortaleza de Mir , son los caballeros del Kuningas, 
nuestro supremo gobernador, darían la vida por el, para eso los entrenan de tan chicos.Los veras muy seguido en el tiempo que pases aquí , están por todas partes...
...Ah pasado bastante desde que nos conocimos , creo que ya es tiempo de que me digas tu nombre...
Me llamo Satyricon ..... y tu? - me dijo ansioso.
Eino, me llamo Eino - exclame con orgullo 
Después de esa breve conversación nos enfilamos hacia un guardia y le preguntamos gentilmente si podíamos pasar , era una petición del Kuningas . El Jotun , grande y corpulento , negó con la cabeza y nos explico que el Kuningas no autorizaba visitante a no ser que tengan un permiso escrito, firmado por él .
Satyricon trato de convencerlo, pero no pudo.
Decepcionados partimos hacia un especie de toldo que alquilamos para pasar la noche y continuar al día siguiente .. Ambos estábamos exautos tras la ardua caminata del día y bajo ese manto color verde agua nos recostamos a dormir y pensar en que haríamos al día siguiente 

martes, 5 de abril de 2011

Capitulo III : Mir



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Cuando partimos trataba de no pensar en nada , tratándome de alejarme lo mas posible de la realidad (no tan real que digamos ) .

En el transcurso del viaje vi cosas inimaginables , algunas buenas y otras no tanto. Primero me llevo hacia un especie de galpón en el fondo de mi patio , el cual nunca había visto , tal vez seria por la realidad alterada por la que estaba pasando , pasamos por una puerta angosta por la cual apenas pasaba , estaba cubierta de musgo y hongos putrefactos .Entramos al galpón que parecía mas chico de lo que se veía por afuera .

El troll ,al que aun no le habia preguntado su nombre, tomo algunos elementos y comida de una repisa.
Abrió una especie de puerta en el piso.Pasamos,me iso una seña como para que haga silencio.
Caminamos unas eternas 5 horas por un ducto no muy grande y oloroso.
Hasta que llegamos a un "claro" por el cual se veía ,no el cielo, sino un especia de manto iluminado.
Hemos llegado - dijo el troll , con vos ronca como de costumbre
A donde ? - le dije un tanto entusiasmado
A.... Mir - dijo y comenzó a reír a carcajadas ...

lunes, 4 de abril de 2011

Capitulo II :El Troll


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Luego de leer esa misteriosa carta , pase el resto del día acostado pensando en , si seria verdad.¿ O estaré muerto?, ¿O solo inconsciente ?, ¿Existirían los trolls?, ¿Serán como los de Tolkien ?, ¿Donde quedo todo el mundo?, ¿Por que estoy acá?..
En la carta no se había especificado ni la hora ni la fecha en que aparecería el trol , cuando sera?
.. me carcomía la espera...
Se me ocurrió sentarme en la mecedora,para aliviar las tensiones. Llegue a la respectiva habitación , lo vi , sentado en la mecedora con cara de angustia. De baja estatura , tosco , de piel rugosa y de un tono verde pantanoso , casi en harapos . Me acerque, me miro con una mirada perdida y al mismo tiempo preocupada ,valla a saber por que...
Me hablo, tenia una vos ronca,que iba muy bien con su aspecto físico..
No entendí bien lo que me dijo pero me hiso unas señas para que lo siguiera , eso lo entendí, y me entrego
un paquete , me explico que no lo debía abrir hasta que llegáramos a destino.
A la brevedad partimos hacia nuestro destino, pero antes tome algunas herramientas que, seguramente me servirian en el largo camino hacia un lugar aun no conocido para mi